
El argumento se desarrolla en una gasolinera, cuyo dueño, Don Pepe (Alfredo Landa) es un nostálgico que "sólo cree en Dios, en Franco y en Don Santiago Bernabeu". En la gasolinera se vivirán muchas situaciones insólitas protagonizadas por la familia de Don Pepe, su mujer y su hija, y por los dos empleados.







